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SOPPEXCCA fue fundada en 1983 con el
objetivo de organizar pequeños productores y
su venta de café. La organización cuenta
ahora con más de 450 socios, cada uno con no
más de una o dos hectáreas de café. Los
productores viven en condiciones aisladas,
pocas veces con electricidad o con caminos
que llegan a sus casas.
SOPPEXCCA maneja un programa de capacitación
sobre agricultura orgánica, y un programa de
educación para jovenes de la cooperativa con
el objetivo de aumentar la experticia/su
conocimiento con respecto a la producción de
café de calidad. SOPPEXCCA también maneja un
programa de apoyo a cooperativas recien
formadas por mujeres.
DE LA FINCA DE ANTONIO ... A SU TAZA
Antonio Talavera ha producido café por casi
toda su vida de 32 años. En un pequeño
pueblo arriba en las montañas de Jinotega,
Nicaragua, Antonio cultiva sus cuatro
hectáreas de café de calidad.
El es el presidente de la cooperativa local
y también vice presidente de Soppexcca, la
cooperativa de exportación manejada por los
productores.
Su compromiso con la producción de la
cooperativa y con el movimiento del Comercio
Justo ha impactado tremendamente en la
comunidad Los Alpes, donde el vive con su
esposa y sus 5 hijos.
EN SUS PROPIAS PALABRAS...
“Cultivar café es difícil y ahora con los
bajos precios es casi imposible para muchos
productores, sacar ganancias. Nosotros los
miembros (de la cooperativa) tenemos mucha
suerte que estamos vendiendo al Mercado
justo, porque recibimos un precio estable y
créditos para mantener y mejorar nuestras
fincas. Alguna gente me pregunta por qué no
me muevo para la ciudad y olvido de la
agricultura, pero estoy convencido que lo
podemos hacer funcionar, que nuestra
coopreativa puede hacer la diferencia en
nuestra comunidad. Tenemos ahora una escuela
y estamos construyendo una clínica. Tenemos
que hacerlo funcionar para nuestros hijos
porque al fin y al cabo, ellos son lo único
que tenemos. La tierra, las plantas no
significan nada, si nadie sabe como cuidarlo
y como prosperar de ella”.
La mamá de Antonio, Josefana y su esposa
Norma (a la izquierda) son miembros
productores de la cooperativa local.
Mientras que el trabajo y la maquinaria es
compartido entre las familias miembros, cada
uno es reponsable de la calidad de su
producto. “Norma tomó la decisión de sembrar
una variedad de lo que yo pensaba que no
podría funcionar en esta area, “ dice
Antonio. “Resultó que su área pequeña dió
mejores resultados que la mía. Uno nunca es
viejo para aprender:”
El mensaje de Antonio para los consumidores
canadienses:“Toma café del mercado justo y
apoya a las familias que son pequeños
productores. Comercio Justo funciona!”. |