EL TRABAJO ASOCIADO- CAMINO HACIA LA
RECONCILIACION Y EL PROGRESO.
Antonio (Toño) Talavera es un
pequeño productor agrícola de origen campesino y socio de la Cooperativa "19
de julio" en la comunidad de Los Alpes en el Departamento de Jinotega,
Nicaragua. Tiene 38 años y conjunto con su esposa Norma, quién también es
socia de "19 de julio" ha procreado 5 hijos. Además de ser socio de la
cooperativa "19 de julio" actualmente cumple el papel de Secretario en la
UCA SOPPEXCCA, organización que aglutina a más de 650 pequeños productores
en el Departamento de Jinotega y vende café a los mercado justos de los
Estados Unidos y Europa.
Durante 1985, la guerra civil
en Nicaragua se intensificó aún más, impulsada por el apoyo estadounidense
al movimiento contrarevolucionario nicaraguënse. Para un joven campesino de
19 años, viviendo en una zona conflictiva, fue un período muy difícil. El
servicio militar era obligado por un lado y por otro las campañas de la
contrarevolución (La Resistencia Nicaraguënse) advertían de los peligros del
sandinismo y el espectro de un comunismo totalitario que, de no ser
enfrentado, pondría fin al estilo de vida del campesinado nicaraguënse.
Además, muchos adultos en la comunidad instaban a los jóvenes a juntarse a
la RN porque así por lo menos recibirían un buen entrenamiento militar en
los campamentos de la RN en Honduras. Según estas personas, en cambio, una
vez enlistadas en el Ejército Popular Sandinista (EPS), los jóvenes eran
mandados a las zonas más conflictivas sin preparación adecuada y corrían aún
más peligro de caer en combate.
En este contexto, Toño, junto a otros 7 compañeros de su comunidad entró en
las filas de la RN en diciembre de 1985 y en seguido fue trasladado a un
campamiento en Honduras para comenzar su entrenamiento. Toño aguantó 10
meses en la RN antes de tomar la decisión de desertar con otro compañero.
Durante ese período fue testigo a sucesos de los cuáles le cuesta hablar. Es
evidente el dolor que le provocan los recuerdos de este período de su vida.
Toño es uno de 6 varones en su familia quienes todos lucharon en la filas de
la RN. Su hermano mayor cayó en combate. Los otros salieron sanos y salvos.
Toño pasó un año huyendo, tanto del servicio militar obligado del EPS como
de sus ex-compañeros de las filas de la RN. En el período 1987-1990 la
situación venía calmándose por el diálogo y el proceso de desarme que
acordaron el Frente Sandinista y la Resistencia Nicaraguënse. Toño regresó a
su comunidad en Jinotega en 1987.
Ese mismo año se puso a trabajar en las tierras de sus padres. Su familia
había sido beneficiada por la reforma agraria en el tiempo de la revolución,
que les otorgó 2 manzanas de tierra (aproximadamente 1.4 hectáreas). Toño se
hizo socio de la cooperativa "19 de julio" y con pasar el tiempo, logró
juntar los recursos para comprar unas 3 manzanas más. En el período tras la
desmovilización del EPS y de la RN hubo momentos de crisis por la tenencia
de la tierra. Surgió un conflicto entre los socios de la cooperativa y los
demovilizados de la ex RN. Los desmovilizados pretendían agarrar 10 manzanas
de tierra cada uno, pero el título de tierra respaldó legalmente la postura
de los socios. La cooperativa "19 de julio" logró resolver el conflicto por
medio de la vía pacífica y entregó 1 a 2 manzanas de tierra a un número de
ex combatientes de la RN.
SOPPEXCCA surgió a raíz del
fracaso de JIPROCOOP en 1997 y, a pesar de la mala experiencia con
JIPROCOOP, Toño se hizo socio en la nueva organización de los pequeños
productores de la zona. Tanto los socios que antes eran miembros de la RN,
como socios que combatían en las filas del EPS comenzaron a trabajar con la
intención de organizarse y promover mejores ingresos y una mejor calidad de
vida para sus familiares y para ellos mismos.
Historias como la de Antonio se
encuentran en varias de las 15 cooperativas de base que están afiliadas a lo
que hoy día es la UCA (Unión de Cooperativas Agropecuarias) SOPPEXCCA. A
estas alturas ya no hay rencores ni rencillas entre los ex integrantes de la
RN y los del EPS. Están unidos en la lucha por la sobrevivencia de su estilo
de vida campesina y una vida digna para sus hijos, de manera individual, a
través de la mejora continua en el manejo de sus fincas y, de manera
asociada, a través del fortalecimiento de sus organizaciones dentro de la
UCA SOPPEXCCA.