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Cobertura de Programas
FLO Centroamérica tiene su sede en San Salvador y abarca los
siguientes países: Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras,
Nicaragua y Costa Rica.
La mayor parte de las organizaciones a atenderse son de
café, pero hay cooperativas de miel en Guatemala y
Nicaragua, de cacao, azúcar y bananos en Costa Rica, de
cacao y semilla/aceite de ajonjolí en Nicaragua y nueces (marañon)
en El Salvador.
Para el 2005 habrá que investigar nuevos productos: nueces
en Honduras, miel en El Salvador, Nicaragua y Costa Rica;
fruta fresca y nuevos jugos de fruta en todos los países.
Para los años 2006 y 2007 se investigarán posibilidades de
productos manufacturados como textiles, artesanías y dulces
en todos los países.
La mayor parte del programa de FLO en el periodo 2005-2008
será ejecutado en las áreas de producción de café:
- Para Guatemala: Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango,
el Quiché, región de Escuintla, región de Sololá, Jalapa,
Alta Verapaz, la Unión de Zacapa y Barillas.
- Para El Salvador: la Región de Santa Ana, Ahuachapán, La
Libertad, Sonsonate, San Miguel, Usulután y Morazán
- Para Honduras: como todo el país es región de producción
de café o banano, casi todo el territorio
- Nicaragua: Las Segovias, Matagalpa, Jinotega, Boaco y
León-Chinandega para el ajonjolí.
- Costa Rica, en varias provincias como Puntarenas para el
banano, Guanacaste para frutas y la organización central
para el café, que tiene su sede en Alajuela.
Todas las regiones son aptas para la producción de café
exportable y con las condiciones europeas de exportación. En
Guatemala la producción de café está generalmente en manos
de los grandes cafetaleros. Las organizaciones de pequeños
productores necesitan una oferta de un mercado justo para
lograr las condiciones mínimas de vivir.
Tanto en El Salvador, como en Nicaragua hubo durante los
años 80 una reforma agraria. El resultado es que los grandes
latifundios de los años 70 desaparecieron y que los pequeños
productores ahora también son dueños de una parte de la
tierra.
Sin embargo, los pequeños productores que no tienen los
medios necesarios, pronto serán tentados de vender de nuevo
su tierra y quedarse como peones de los grandes.
Todas las organizaciones con las cuales se trabajará, están
inscritas en el registro de FLO Internacional. Aunque para
los próximos 3 años se trabajara en la identificación de
nuevos productores con potencial de ser certificados por FLO
y así poder acceder a los beneficios del sistema de Comercio
Justo.
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